Y yo aún recordando aquella frase de aquella película que yo pensaba que me iba a cambiar la vida: "Carpe Diem", vive, aprovecha el momento.
Aprovechalo y vete de viaje, te dijiste, aprovéchalo y sal de aquella escuela, y te fuiste, aprovéchalo y desaparece del mapa, pero nunca te fuiste, nunca te escondiste nunca desapareciste hasta ese momento en que lo que ha desaparecido el mundo, y yo aquí en este agujero dentro de la tierra a muchos metros.
A salvo espero, o al menos de momento a salvo, y quizás sea de los pocos que ha sobrevivido a esta explosión sobre la ciudad de Madrid, en el centro de ese país, antes alegre ahora inexistente llamado España.
Y tantas oportunidades para haber vivido diferente que ninguna fue lo suficientemente importante como para tomarla en serio, ninguna me sacó de mi mismo, y ninguna me hizo saltar sobre mi mismo como dijo el titiritero de Nietzsche en el libro de Zaratustra.
Pude haber aprendido tantas veces que nada importa ya...
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