domingo, 15 de noviembre de 2015

El desastre de la vida real...

Mientras las cosas iban de mal en peor en el mundo destruido, en el mundo real, o al menos el mundo en el que yo vivía las cosas parecían ir irrebocablemente hacia el mismo final que en ese mundo destruido.


La violencia había empezado en Paris, un par de años después de aquel brote de violencia que calcinó un montón de coches y que había terminado se había vuelto ahora muerte y destrucción, por una banda de asesinos sin compasión ni sentimientos, dispuestos a morir, y que habían matado a más de cien personas. En un día habían traído la guerra al centro de la ciudad del amor, y aquellos que por la tarde habían dicho, me voy a un concierto, por la tarde ya no eran más.

Esos asesinos, seguidores de los mismos que habían reventado años antes unos trenes en Madrid, o dos torres gemelas en nueva york, estaban poniendo en jaque el sentido del mundo en el que estábamos viviendo, los cimientos del mundo occidental.

Pero lo que aún nadie veía es que también ponían en jaque los propios principios de los Chinos, los de los Rusos, y los de las sociedades de todos los tipos, porque el único principio que les guía es el de morir por algo, es decir, ya están muertos antes de empezar la acción, ya no importa no volver, porque su vida a terminado antes de morir de hecho.

Occidente no está preparado para esto porque occidente da prioridad a la vida mientras ellos piensan que lo que hacen les dará una vida plena después, es decir, esta vida ya no importa...

Así empezó todo en el mundo de mi ser que duerme...

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Noticias sobre los supervivientes

Y lo peor de pensar en algo es tener razón, y la razón que me había llevado a pensar en lo que estaba pasando fuera ahora se veía corroborada por las cosas que empezaba a ver en los vídeos.

Gente de todas partes estaba grabando desde sótanos de sus casas, habían sobrevivido y habían dejado sus testimonios en la red, sin saber si alguien los leería o los vería,  y de pronto habían dejado de grabar.

Como la señora Perez Ferreira, de Brasilia, bueno de las afueras de Brasilia, y aunque muchas de las cosas no las entendía si vi la preocupación en sus ojos, el último día en que grabó una emisión, el último día en que grabó algo.

Ese día esta señora adinerada, que había vivido obsesionada con el fin del mundo, había sentido como las paredes de su refugio estaban tambaleandose, estaban temblando, y como en un momento parecía que se iba a venir abajo todo el refugio que tanto dinero le había costado.

Ella lo decía, el constructor, un afamado físico experto en materiales le había dicho, que incluso si la bomba caía justo encima de donde se encontraba el refugio éste la protegería. Pero no le dijo nada de los volcanes, ni le dijo nada de los terremotos...


En esa última grabación la señora Perez Ferreira rogaba al cielo por seguir sobreviviendo, y le pedía a Dios que no le abandonara, ahora que todo había pasado.

....


Son varios vídeos los que me han llegado sobre este tema, la cosa se está complicando, y aún sabiendo que aquí estoy viviendo de prestado no se cuanto más durará este refugio. La pregunta es entonces, porqué gastaron tanto en este refugio y en los que se que hay por ahí, si luego nos van a dejar morir como ratas a las que se les tapona la salida.


Algo me dice que hay algo más, pero parece como si esa segunda parte hubiera fallado...