lunes, 7 de septiembre de 2015

El blog del señor Kan

Pero las cosas parecían estar cambiando en el mundo del desastre, empezaban a desbloquearse cosas, bueno, más bien a aparecer accesos que antes no tenía. Era como si todo estuviera pautado, primero pasatiempo, luego vídeos y ahora se me permitía acceder a algunos blogs de gente que parecía haber sobrevivido a este final.

Dando vueltas por ellos encontré el blog del señor Kan, que según pude leer vivía a las afueras de Berlín, a unos treinta kilómetros en un hotel. Este señor había sobrevivido a la bomba de Berlín y a las que cayeron en las ciudades cercanas. Este hombre, y otros que estaban en ese hotel y que habían vivido la guerra fría se habían refugiado en el interior, en un bunker construido muchos años atrás.

Algunos de sus compañeros habían salido para ver lo que quedaba un par de semanas después de la explosión. Y al regresar habían traído parte de aquella nube radiactiva al interior.

El señor Kan había escrito desde el principio lo que había ido sucediendo, ya que sospechaba que ese ordenador que había en el sótano estaba de alguna manera conectado. En ese blog, relataba cómo al principio ninguno iba a salir fuera del refugio, pero algunos de los más mayores decidieron ir afuera ya que no tenían tanto que perder.

Al cabo de un par de días habían vuelto, habían recuperado unos contadores de radiactividad y al ver alto grado de contaminación, se habían asustado. En menos de una semana todos estos valientes habían muerto y los que estaban dentro habían enfermado.

El dolor se le hacía insoportable, y las llagas le cubrían todo el cuerpo. Apenas podía escribir, y guardo el último mensaje para su hijo Erik, de apenas cuatro años:

"Querido Erik:

Si consigues leer esto es que gracias a Dios estás vivo, si alguien te lo está leyendo espero que sea tu madre, y espero que ambos esteis bien. El día que le dije a tu madre que se fuera a ver a su hermana a Mallorca ella pensó que estaba loco, pero algo me decía que era la única forma de que pudieras sobrevivir.

Ojalá que hayais sobrevivido y que esteis en mejores condiciones que yo, porque ya no podré abrazarte más, mis fuerzas se van y el dolor es cada vez más intenso, y ya solo me queda esperar el descanso de la muerte.

Solo quiero darte las gracias por haber existido y solo deseo que sigas existiendo, solo le  pido eso a Dios, que sigas viviendo durante muchos años y que puedas vivir en un mundo donde todo sea distinto.

Yo no he podido hacer nada por salvar este mundo, y eso me sigue quemando, pero espero haberte salvado a ti, mi niño Erik.


Te quiero hijo".


Esa es la última entrada del señor Kan, yo también le pido a Dios que Erik siga vivo, y que siga con su madre...

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